
Eliges la planta que ya vive contigo y entierras la sonda a su lado. No cambias de maceta, no cambias nada.
Desde la pantalla del dispositivo, en un par de minutos. Ahí mismo queda abierta su web local, con sus datos en vivo.
Cuando tiene poca luz, lo sientes. Cuando la tierra se seca, te lo cuenta. Le respondes como a cualquiera en tu chat.
No es una app que abres. Es una conversación que ya estaba abierta.
Chat con Gaia entra en tu WhatsApp: recordatorios de riego, diagnóstico de la planta y compañía en tu día. Tres meses van incluidos con tu Gaia Mini.
Si Gaia Mini no es lo que esperabas, escríbenos y devolvemos tu dinero. Condiciones exactas por confirmar contigo.
Cubrimos fallas de fabricación. Si el sensor deja de leer, lo reemplazamos. Plazo por confirmar.
Cancelas el chat cuando quieras. El dispositivo y sus datos locales siguen siendo tuyos.